16 DE ABRIL 2010

Ya queda menos para partir de este pequeño pueblo pesquero y por la mañana, despertamos uno a uno después de un gran viaje nocturno de vuelta a casa. El cálido sol de la mañana nos daba la bienvenida para un durísimo día de trabajo por parte de todos los colectivos. Tras reponer fuerzas con el típico desayuno, cada uno nos pusimos en marcha en nuestros respectivos trabajos para poder cumplir con los objetivos de la organización.
En la enfermería tuvimos momentos tensos, como siempre, protagonizados por malos entendidos por parte de los tantos y diferentes jefes de vaya a saber qué. Pero tras poner un poco de orden dentro del caos generado, el resto todo fue sobre ruedas. Acudieron los niños visitados el día anterior en la escuela, a los que sometimos a un duro baño de pelo, en el que Aurora demostró sus dotes magnificas como peluquera. Creo que disfrutó mucho.

El Dr. Franz, ejerció durante la tarde como excelente cirujano, llevando a cabo dos largas intervenciones, que fueron exitosas, entre ellas, las de Guzmán, uno de nuestros “agentes de salud”. Pese a una mañana ajetreada y casi sin parar, la tarde fue mucho más tranquila, en el que hasta nos dio tiempo a compartir risas con nuestras secretarias y demás personal de la clínica.

Las cosas por la guagua del amor se presentan más intensas. Tienen por delante un duro trabajo manual que tienen deseos de terminar lo antes posible para poder brindar a tantas gentes una hermosa sonrisa. Me temo que el chiringuito esta noche va a sufrir un desplazamiento de la haima a las periferias del amor… ay mi cabeza, si no fuera por estos ratitos…(lo que pase durante la noche ya lo contaré mañana…)
Los dentistas hoy han estado trabajando a tope con los niños, imagino la clínica con niños que les están sacando dientes, como un concurso de gritos mientras los

dentistas se ponen las botas quitando dientes, y repartiendo caramelos (no hay nada como asegurarse el puesto de trabajo!!).
En el baño ha surgido un percance: se perdió la llave (mejor dicho, el de la gorra, que está en todos los berenjenales, la hizo desaparecer) y algunos nos hemos tenido que estrenar en el agujero negro: interesante experiencia. Pero bueno, gracias a la increíble e inestimable labor logista se ha solventado el problema y ahora no sólo se puede entrar en el baño, sino que todo el mundo podrá hacerlo (es que somos así de guays. Me encanta!!)jajaja
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Las educadoras las he tenido perdidas de vista esta tarde, así que en cuanto me ponga al día de lo que hicieron se los cuento.
Los reporteros más dicharacheros se han dedicado a hacer entrevistas a lo largo de la tarde: algunos lloraron, muchos se sintieron avergonzados, otros hasta nerviosos… pero no cabe duda de que a todos les ha hecho reflexionar un poco de lo que estamos viviendo. Cinco minutos de entrevista, pero estoy segura de que serán muchas horas de introspección… Me encanta!

En fin, que hoy ha sido un día completito, aunque mi autoestima está un poco dolida, porque me cambiaron por un djembé (gracias papá), pero se saborea ya los últimos rayos del sol senegalés: esto se acaba... Pero bueno, yo creo que la noche promete aún más. Tenemos abastecimiento de Gazelles para por lo menos, cinco horas (si la Dra. Nos deja) y ganas de pasarlo pipa